También puedes viajar y trabajar por Sudamérica

Viajar por Sudamérica trabajando e intercambiando mis habilidades por alojamiento y comida fue una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida. Un sueño hecho realidad.


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Lina

A finales del 2013 renuncié a mi trabajo para cambiar mi estilo de vida y empezar a vivir una vid...

Ago 20, 2018

trabajar viajando por el mundo

Viajar por Sudamérica y recorrer cada uno de los países del continente era uno de mis grandes sueños.

Ganas no faltaban y el tiempo sobraba. Sin embargo, no contaba con el dinero suficiente para hacerlo realidad. Durante meses empece a ahorrar gracias a un trabajo de medio tiempo en Colombia, mi país natal y al mismo tiempo iba creando mi itinerario y uniendo todos esos puntos en el mapa; soñaba despierta.

Unos meses antes de partir decidí inscribirme en esta plataforma para realizar voluntariados e intercambiar trabajo por alojamiento en varios países durante mi recorrido. Una de las mejores decisiones que he tomado. Un mundo de oportunidades y nuevas experiencias estaba a punto de abrirse.

Meses después estaba con la mochila al hombro recorriendo el continente que me vio nacer.

Inicié por Colombia, quería recorrer mi país de punta a punta y luego ir bajando. Viví experiencias maravillosas en Ecuador, Perú y Bolivia.

Cuando entré al norte de Argentina la mochila me pesaba más de lo normal. Estaba agotada, tanto física como mentalmente. Los ahorros se me estaban acabando y no tenía fuerzas para seguir.


trabajar viajando en Argentina

Rápidamente envié solicitudes de última hora a varios hostales y en menos de 48 horas uno me respondió. Necesitaban ayuda en recepción y a cambio me brindaban alojamiento, el desayuno, acceso a la cocina, Wifi y a lavar mi ropa.

Era justo lo que necesitaba para descansar, retomar fuerzas y tener más tiempo para generar dinero. Acepté sin pensarlo y en menos de un día me fui para Cafayate, Salta.

El hostal era justo lo que necesitaba para descansar del largo viaje. Dormía en una habitación compartida y mis turnos en recepción eran cinco horas durante el turno de la noche. Las tareas eran muy sencillas. Recibir a los nuevos huéspedes, hablar con ellos, interactuar, cuidar que todo estuviera en orden.

Durante el día salía a conocer y el dueño del hostal me brindó dos tours gratis. A pesar de haber estudiado Administración Hotelera, creo que cualquiera puede realizarlas. Basta tener sentido común, ganas y actitud.

Después de una semana, empecé a enamorarme del lugar y sentía que debía quedarme más tiempo. Desempaqué toda mi mochila, imprimí mi hoja de vida y recorría la ciudad cada tarde buscando oportunidades de trabajo. Me acercaba a los bares y a los restaurantes, preguntaba si necesitaban personal y dejaba mi hoja de vida.

Visité hoteles y viñedos para ver si necesitaban personal en la temporada de invierno. Durante varios días hacía el mismo proceso con la esperanza de encontrar un trabajo para llenar de nuevo la alcancía y poder seguir viaje.

En una de esas tardes me acerqué a una tienda de artesanías donde colgaba un aviso que buscaban personal. Dejé mi hoja de vida y hablé personalmente con la dueña quien anotó mi número de celular y me dijo que me llamaría en el transcurso de la semana.

Al momento de despedirme me dijo que me acercara al restaurante de su hermano que estaba buscando personal. Así lo hice. Hablé con su hermano quien me preguntó si tenía experiencia como mesera. Le dije que sí, aunque la realidad fuera otra.

- “Mañana empiezas. Ven a las 11 de la mañana”.

Yo no podía creerlo. Tenía un empleo. Hablé con el dueño del hostal y aceptó con gusto. Tenía un trabajo con un sueldo y un intercambio en el hostal donde me daban alojamiento y desayuno.

Durante mes y medio estuve trabajando en Cafayate mientras descansaba y conocía la cultura y nuevos viajeros. Este proceso se repetiría unos meses después en Valparaíso, Chile. Trabajaba como recepcionista en un hostal y en mis ratos libres escribía artículos para una agencia de viajes.



De esta manera podía trabajar como nómada digital mientras intercambiaba unas horas de trabajo al día por alojamiento y comida. 

Finalmente viajar por Sudamérica trabajando e intercambiando mis habilidades por alojamiento y comida fue un sueño que se hizo realidad. Todo mi recorrido fue una experiencia inolvidable.


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Lina

A finales del 2013 renuncié a mi trabajo para cambiar mi estilo de vida y empezar a vivir una vid...

Ago 20, 2018


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