La mejor forma de practicar idiomas y de conocer gente

Se suele decir que la vida es un viaje de ida que solo cobra sentido cuando la vemos en sentido contrario. Como muchas de las mejores historias, la mía con Worldpackers empezó con un rechazo.


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Óscar

I truly believe that this world is way to big to spend my life stuck in one place.

Sep 10, 2018

Tras pasar un año en Hamburgo estudiando alemán, era hora de volver a casa y, con ello, también hora de buscar trabajo.

Mi intención era trabajar en un hostal o albergue, por la posibilidad de practicar idiomas y de conocer gente de diversos lugares del mundo. La sola idea ya me apasionaba y estaba deseando empezar.

Creí haber sido aceptado en uno de ellos, pero al final, por algún motivo, no recibí esa esperada llamada. Como es lógico me sentí bastante decepcionado. Tenía muchas ganas de empezar en un trabajo similar. Y así es cómo apareció Worldpackers.

Hacía ya tiempo que conocía la página, pero nunca me había decidido a dar el paso. En esa ocasión ni me lo pensé. Lo vi como una oportunidad excelente de probarme en ese mundo. Encontré un hostal en Oporto, una ciudad que todavía no conocía. La gestión con la anfitriona resultó ser rápida y fluida.

Dos semanas más tarde estaba en un tren de camino a una nueva experiencia.

He vivido en tres países distintos en los últimos años, pero a pesar de la experiencia, es inevitable ponerse nervioso al enfrentarse a un reto de ese tipo.

Sin embargo, desde el primer instante todo ayudó a que mis nervios se diluyesen muy rápido. Me recibió un voluntario argentino que ya llevaba un tiempo allí, y me ayudó a ponerme al día sobre el lugar. Esa primera conversación me tranquilizó mucho.

Al día siguiente conocí a la anfitriona; una persona agradable, educada y siempre dispuesta a ayudar en lo que fuese necesario. Además siempre con una sonrisa, lo que ayudaba mucho. Después de hacer un tour gratuito de dos horas por las zonas más importantes y turísticas de la ciudad, ya estaba listo para empezar.

Es normal que algunas personas se pregunten aquello de “¿Qué estoy haciendo aquí?”, cuando empiezan una aventura de ese estilo. En este caso, el ambiente reinante era tan amigable y confortable que esas dudas no llegaron a cruzar mi mente en ningún momento.

Las tareas eran sencillas, fáciles de aprender y de ejecutar. Los primeros días teníamos margen para llevarlas a cabo sin unos mínimos exigidos. Bastaba con ponerle ganas y no perder el tiempo. 

viajeros en Oporto

Los turnos eran de cinco horas, cinco días a la semana, con dos días libres consecutivos perfectos para hacer turismo.

El turno de mañana era el más ajetreado de todos; consistía en dejar el desayuno dispuesto de ocho a diez de la mañana, comprobar que todo estaba en orden, atender las peticiones de los huéspedes, recoger el desayuno una vez terminado el tiempo dispuesto para ello y limpiar las zonas comunes y las habitaciones (pasar la aspiradora, fregar, hacer las camas y limpiar los baños). Cuando uno cogía un poco de práctica, era posible tenerlo todo listo al final del turno a un ritmo normal.

En los turnos de tarde y noche las tareas variaban en función de las necesidades del hostal y eran bastante más ligeros; atender a los huéspedes, hacer los check-in, tender la ropa y mantenerlo todo en orden.

Un día a día, en resumen, muy llevadero e interesante para aprender cómo funciona un hostal en algunas de sus facetas.

La vida en Oporto es muy interesante. La amplia variedad de eventos culturales y deportivos, además de su larga lista de lugares de obligada visita, hacen de la ciudad un lugar en el que uno nunca debería llegar a aburrirse. Un sitio ideal para aprovechar el tiempo libre entre paseos, conciertos y espectáculos musicales de todo tipo. Oporto está, además, llena de vida y de una enorme e infravalorada belleza. Para mí, como escritor, ha resultado ser un descubrimiento maravilloso y un espacio en el que encontrar inspiración en cualquier lugar.

Además de todo eso, no es una ciudad especialmente cara si uno sabe buscar un poco. El transporte público funciona muy bien y los puntos turísticos más relevantes están perfectamente conectados mediante metro o autobús.

Yo recomendaría el Edén Hostel a todas aquellas personas que busquen una primera experiencia en un hostal, tanto por el buen trato de la anfitriona como por lo mucho que uno puede aprender sin presión. Está muy bien situado y sus horarios y turnos permiten a uno disfrutar por completo de la experiencia Worldpacker, del trabajo y de la ciudad.

Ahora sé que ése trabajo es para mí y puedo dedicar todos mis esfuerzos en la búsqueda de un puesto similar, sin miedo ni dudas sobre si será una buena idea.

Y si algo sale mal, siempre me quedará Worldpackers. 



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Óscar

I truly believe that this world is way to big to spend my life stuck in one place.

Sep 10, 2018


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