Viajar haciendo voluntariados

Hace un año y medio decidí dejar Buenos Aires para vivir rodeada de la naturaleza patagónica. De un día a otro terminé una relación, renuncié a mi trabajo y decidí saltar a la aventura. Para ser honesta siempre soñé con estar cerca de las montañas y los bosques, así que un día tomé coraje y me mudé.

Mi primer lugar de residencia fue el Bolsón, ubicado en Rio negro, ahí viví cerca de una de mis hermanas y conocí el “voluntariado” como una forma de vida. Al quedarme en un hostel y estar en contacto permanente con viajeros, me picó el bichito de seguir explorando. Así que decidí unirme a Worldplackers por recomendación de mochileros.

Viajar haciendo voluntariados en hostels: la mejor forma de conocer

Personalmente creo que viajar haciendo voluntariados en hostels utilizando la plataforma de Worldpackers es la mejor forma de conocer lugares que estén certificados, moverse de forma económica y tener la compañía del gurú como ayuda permanente. En este tipo de alojamiento todo es compartido, desde las duchas, los cuartos hasta los espacios comunes. Uno aprende mucho el respeto, la tolerancia para con el otro y, sobre todo, a ser un poco más organizado (cosa que beneficia mi cualidad nata de desorden). Y en alguna que otra ocasión se practica una lengua nueva con otros viajeros y voluntarios. Por unos días el hostels es tu casa así que uno lo llena de amor y entrega, en parte, como forma de agradecimiento por la posibilidad que le están brindando a uno.

Viajar haciendo voluntariados es un aprendizaje constante


Viajar haciendo voluntariados - Worldpackers

Viajar haciendo voluntariados en hostels es de cierta manera un aprendizaje constante, ya que cada lugar tiene su ritmo, su público y su oferta. De todas partes me llevo una enseñanza y muchas veces también logré aportar algo; como soy fotógrafa, siempre trato de regalarles mínimamente fotos para sus redes sociales.

Al viajar por la Patagonia, que es uno de los destinos más caros de Argentina, la opción del voluntariado me permite abaratar un montón de costos, extender la estadía en los lugares y poder conocerlos desde otra óptica más local. Los dueños siempre saben brindar la mejor información, el acceso a descuentos o tours gratuitos.

Viajar haciendo voluntariados me brinda la posibilidad de estar dos semanas (o más tiempo), le permiten a uno transitar la experiencia paulatinamente y no saltando de lugar en lugar, como una maratón.

Recomiendo plenamente la experiencia de viajar haciendo voluntariado en hostels, sobre todo a aquellas personas que les guste compartir el día a día con otras culturas; aprender del lugar de la mano de la gente local; cocinar en conjunto; intercambiar información de las mejores rutas y lugares (para continuar viaje) y, lo más importante, que le apasione hacer amigos de todo el mundo.

Cada nueva persona es una aventura distinta y permite ver el mundo de otra manera, abrir la cabeza y entender otras formas de encarar la vida. Usualmente viajo sola y disfruto mucho de mis tiempos de soledad, pero no hay como nada como terminar el día o compartir el desayuno con otros; poder hablar sobre paisajes únicos, anticipar la próxima nevada o transmitir todo aquello que a uno lo mueve, porque en definitiva, ese “otro”, esa persona que está de paso, vibra en una misma sinfonía y es de gran apoyo emocional.


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ayelen natalia

Soy de buenos Aires y desde hace un año vivo en la Patagonia.Me encanta viajara conocer gente n...

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Oct 27, 2018


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