CONVENTO SAN ROQUE
Somos un lugar muy especial: un convento del siglo XVII cuidadosamente conservado. Ubicado en un pueblo medieval y rodeado de naturaleza, cuenta además con buen acceso al centro de la ciudad, lo que lo convierte en una ubicación ideal. El entorno es tranquilo, recibimos pocos huéspedes, solo 20 habitaciones y el ritmo del lugar tiene un alma única.
El equipo es joven, grandes profesionales del sector, algunos son locales y otros vienen de más lejos, pero todos aportan al equipo un gran valor humano. Yo como anfitrión cuido de que tengan lo necesario para trabajar en buenas condiciones y así el cliente se siente cómodo durante su estancia.
Los voluntarios cuentan con una habitación privada, con baño y ducha en la habitación, con acceso libre. Hay unas normas sencillas de comportamiento, como por las noches silencio (no fiestas, ni ruidos, etc.), convivencia cordial, compañerismo, cuidar de las instalaciones (es un edificio muy antiguo, hay que protegerlo).
También podemos ofrecer alimentación, con desayuno y comida variada al ser un restaurante, y adaptarnos si tiene alguna necesidad.
Para nosotros, el voluntario es un compañero más de trabajo; tanto el equipo como yo, como gerente y anfitrión, buscamos plena confianza y un buen ambiente.