Finca La Quimera
Finca la Quimera es el lugar perfecto para sumergirse en la naturaleza más salvaje y la vida rural de Costa Rica, un gran lugar para explorar y aprender como ser más sostenibles haciendo un uso más eficiente y ético de nuestros recursos naturales al mismo tiempo que aprendemos de otras culturas, de la vida en comunidad y nos acercamos más a nosotros mismos.
¡Hola! Me llamo Alba, nací y crecí en España y vivo en Costa Rica desde que, hace unos años, decidí dejar mi trabajo en una gran compañía en mi país de origen. Soy la fundadora de este hermoso y recóndito proyecto en las montañas, una finca de 9 hectáreas en medio del valle, rodeada de bosques primarios y secundarios y del bello río Jicotea. Rodeada de esta exuberante naturaleza comencé este proyecto de permacultura, enfocada en la sostenibilidad y normalmente comparto este espacio con mi hija, mis perros, mi gato, las gallinas y, desde 2020, con voluntarios de todas partes del mundo. Empecé este proyecto con la ayuda de algunos trabajadores locales (que con el paso de los años se han convertido en grandes amigos), quienes aún llegan algunos días de la semana a ayudarnos. Gracias a las experiencias compartidas con ellos he aprendido sobre la vida en el campo, la construcción y la agricultura, áreas principales en este proyecto y en las que, hoy en día, seguimos aprendiendo. A continuación, les presento al equipo que, junto conmigo, gestiona el proyecto. En este momento estoy pasando una temporada fuera del país por motivos personales, y éstas son las personas que viven en Finca La Quimera y atienden personalmente el programa de voluntariado: - Lara: también nació en España y vive en Costa Rica desde hace varios años. Ha fundado varios proyectos agroecológicos y vivido en varias fincas en comunidad. Le encanta la agricultura y pasar tiempo con los animales, la danza, el movimiento y cocinar. - Tavo: de origen costarricense, nacido en Cervantes, un pequeño pueblo de Cartago. Tiene más de 25 años de experiencia en agricultura orgánica y además es técnico de laboratorio. Tiene una biofábrica donde produce los insumos que usamos en nuestra agricultura (microorganismos, extractos botánicos, caldos, etc.) y es fundador de Finca La Huella, una finca orgánica certificada en la que sembramos otros cultivos distintos a los de Finca La Quimera (y que nuestr@s voluntari@s de largo plazo probablemente visitarán) - Nico: el vecino que ayuda a Alba desde el inicio del proyecto. Es responsable del mantenimiento de las áreas verdes y de algunos proyectos de construcción y viene a la finca 1 o 2 veces por semana. - Douglas: también nuestro vecino, es capaz de arreglar todo, normalmente liderando los proyectos de construcción y el mantenimiento de las estructuras. Con Nico, ambos han estado apoyando a La Quimera desde el principio. Son personas amables y generosas y muy dispuestas a compartir conocimientos y consejos útiles para nuestra vida diaria en la granja. Hasta hoy nos hemos centrado en crear nuestros huertos de vegetales, una zona agroforestal, una captación de agua, un gran taller y una zona común con cocina y un par de cabañas en las que recibimos a nuestr@s voluntari@s, huéspedes y colaboradores del proyecto. En nuestra cabaña de voluntarios podemos acoger hasta 8 personas y la cabaña para huéspedes (Oropéndola) tiene capacidad para 5 personas, pudiendo ser una opción para aquellos voluntarios que viajan en familia o en pareja y buscan un poco más de intimidad. ¿Cómo es nuestro día a día en la finca? Nos encontramos cada día (de lunes a viernes) en el área comunal a las 6:30am y hasta las 7:30am nos dividimos en grupos para hacer las tareas rutinarias de la finca: preparar el desayuno encender el fuego, limpiar la cocina y espacios comunes, recoger y picar leña, regar las huertas si es necesario, alimentar a las gallinas, etc. A las 7:30am tenemos nuestra reunión diaria donde nuestro equipo explica las actividades y proyectos que están sucediendo en ese momento en la finca en cada una de las distintas áreas (agricultura, mantenimiento de estructuras y jardines, construcción) y cada uno puede elegir donde quiere participar ese día (siempre les animamos a que participen en las distintas áreas para entender las interrelaciones que suceden en la finca) Desayunamos de 8am a 9am y después de lavar trastes y dejar la cocina organizada y limpia, comenzamos nuestras actividades del día hasta la 1pm, hora en la que el almuerzo se sirve. Todos los días habrá un equipo de cocina para preparar el almuerzo, guiado por uno de nuestros miembros. Cosechar y preparar nuestra comida son actividades muy importantes para nosotros (la comida es sagrada y es una de las principales fuentes de energía para poder realizar el resto de actividades en nuestra vida) y……¡nos apasiona cocinar! Con nosotros aprenderás nuevas recetas, platos típicos costarricenses y, por supuesto, podrás poner en práctica toda tu creatividad. A nosotros también nos encanta aprender de nuestr@s voluntari@s 😊Como el almuerzo se sirve a la 1pm, el equipo de cocina del almuerzo empezará a cocinar a las 11am (o antes si el menú del día es especialmente elaborado) En la finca comemos alimentos de origen animal como huevos, queso, natilla y leche a diario y también comemos carne (de pastoreo y local) 3 veces por semana de lunes a viernes. También ofrecemos opciones vegetarianas y veganas. Los vegetables proceden de nuestras huertas, de Finca La Huella o de otros productores locales a los que compramos en la feria del agricultor de Turrialba los viernes. Los fines de semana nuestros voluntarios podrán organizar sus comidas como prefieran (no hay horarios) En las tardes pueden elegir qué hacer en su tiempo libre: ir al río, pasear por el bosque o por los alrededores de la finca (hay una soda muy buena cerca de la finca) o unirse a alguno de los talleres que ofrecemos (artesanías, movimiento primario, danza de improvisación, movimiento autentico, etc.) o charlas sobre cualquier tema de su interés relacionado con la finca o la vida en comunidad (sistemas agrícolas, agricultura biointensiva, diseño de huertas, plantas medicinales, retos de los proyectos y sus habitantes…etc.) Igualmente, siempre animamos a nuestr@s voluntari@s a que compartan con nosotros sus saberes y conocimientos, siendo ell@s l@s que ofrezcan talleres y/o actividades al resto del grupo. La Quimera ofrece un servicio de internet y electricidad para quienes lo quieran usar. La finca cuenta son un pequeño sistema de paneles solares y ofrecemos a nuestros voluntarios la opción de cargar sus aparatos electrónicos un par de horas cada día (normalmente de 11:00 a 13:00, coincidiendo con las horas de mayor sol) Solicitamos a nuestros voluntarios que carguen únicamente un aparato a la vez para no sobrecargar el sistema. Además, ofrecemos conexión a internet un par de horas todas las tardes. Dependiendo del uso que hagan de sus dispositivos, se recomienda traer cargadores solares o baterías puesto que las cargas de dispositivos sólo se podrán hacer en las horas de más luz solar ya que el sistema es limitado. Nuestra vecina más cercana (600m hacía la calle principal), Alicia, regenta una soda llamada el Almendro y ofrece servicio de lavandería, de internet y electricidad para quienes prefieran esta opción. Son muchas las actividades que se pueden realizar en la zona: visitar los volcanes Turrialba (activo) e Irazú, el Monumento Nacional Guayabo (antiguo punto de encuentro de los pueblos indígenas de Norteamérica y Sudamérica), tours de café y de cacao, visitar Parques Nacionales como Tapantí (de los más grandes del país) y Reservas Naturales como La Marta, hacer rafting o canyoning en el Rio Pacuare, visitar el jardín botánico de CATIE en Turrialba…o incluso pasar el fin de semana en el Caribe (Cahuita y Puerto Viejo están a 2,5 – 3h de la Finca en carro) La Finca ofrece servicio de transporte a todos estos enclaves y también podemos recogerte/llevarte al aeropuerto San Juan Santamaria, en Alajuela.