La Granja
Bienvenido a La Granja, una experiencia local de Juan del Bosque, escondida entre las montañas de Santa Elena, a las afueras de Medellín.
Esto no es simplemente un lugar para hacer voluntariado o dormir. Es una invitación a entrar en la vida local.
En La Granja compartirás tus días con gente local y viajeros de todo el mundo mientras aprendes haciendo: sembrar plántulas, cuidar el huerto, aprender sobre permacultura, cocinar juntos, hacer arepas, prender una fogata, recorrer las montañas y participar de costumbres que forman parte de nuestra vida cotidiana.
Una de nuestras experiencias favoritas es el Día Sin Dinero, cuando preparamos algo en la granja, salimos a la comunidad y descubrimos qué podemos conseguir a través del trueque. Porque creemos que viajar se vuelve mucho más especial cuando dejas de observar un lugar y empiezas a participar en él.
Cada semana también puede traer un nuevo reto para la granja: mejorar un espacio, sembrar algo nuevo, ayudarnos con un sistema de irrigación o dejar una idea que haga que La Granja quede un poquito mejor de como la encontraste.
Aquí podrás vivir rodeado de naturaleza, conocer viajeros que vienen a acampar o quedarse en nuestras cabañas, practicar español, compartir historias alrededor del fuego y descubrir un lado de Medellín que pocos visitantes llegan a conocer.
Ven con curiosidad, algo que compartir y ganas de ensuciarte las manos.
No vengas solamente a conocer Santa Elena. Ven a formar parte de ella.
La Granja es primero un hogar y después un proyecto.
Juan del Bosque será tu anfitrión, pero rápidamente descubrirás que aquí recibir a alguien significa mucho más que entregarle una cama y una lista de tareas. A Juan le encanta compartir el lugar, sus historias, las tradiciones locales, la comida, la música y la vida cotidiana de Santa Elena con quienes llegan.
Vivimos de manera sencilla y comunitaria, rodeados de naturaleza, animales, vecinos y viajeros que constantemente pasan por La Granja. Algunos días trabajamos juntos; otros cocinamos, conversamos, recorremos la zona, hacemos música o terminamos alrededor de una fogata.
Los voluntarios son recibidos como miembros temporales de la casa. Esperamos respeto, iniciativa, curiosidad y buena comunicación, y ofrecemos exactamente lo mismo de nuestra parte.
No queremos que te sientas como un empleado. La idea es participar, aprender, aportar y compartir.
Además, como aquí coinciden personas de muchos países, cada viajero termina dejando algo diferente en La Granja: una receta, una historia, una habilidad, un idioma, una idea o simplemente otra manera de ver el mundo.
Ese intercambio es una de las cosas que más valoramos.