Bring your travels to life with the help of travel experts!
Become a member by Feb 29 and participate in exclusive webinars with experienced travelers.

Guía práctica para viajar en bicicleta por primera vez

En esta guía práctica te explico las herramientas básicas para comenzar a viajar en bicicleta de forma cómoda y segura.

17min

viajar en bicicleta

¿Sabes que existe una manera de viajar en que puedes moverte tan sano como a pie y más rápido que andando? Me estoy refiriendo a viajar en bicicleta.

Sé que a muchas personas esto les puede parece una locura, y más si no lo han probado nunca. Te vendrán a la mente imágenes del Tour de Francia, de ciclistas sufriendo, agotados y sudando a mares.

Pero viajar en bicicleta no tiene nada que ver con eso. No es una competición. Se trata de una manera de viajar sencilla, libre, autónoma y sostenible. No existen las prisas. El ritmo lo decides tú.

La afición por el cicloturismo lleva creciendo desde hace ya unos años. Cada vez somos más los que escogemos esta manera de viajar; bien sea para escapadas de fin de semana, en vacaciones o convertirnos en nómadas utilizando la bicicleta como compañera y medio de transporte.

Llevo viajando por el mundo en bicicleta desde el año 2019 y he podido comprobar que viajar de esta manera tiene más aspectos positivos que negativos.

Así que hablo desde mi experiencia personal y también de las conversaciones mantenidas con otros viajeros y viajeras que he conocido en el camino.

En esta guía práctica quiero compartir contigo todo lo que sé para que puedas iniciarte como ciclo-viajero/a. El objetivo es que tengas las herramientas fundamentales para lanzarte a probar esta manera de viajar tan sana y sostenible. ¿Empezamos?

Ventajas de viajar en bicicleta 


Viajando en bicicleta por un camino de ripio entre montañas

Viajar en bicicleta es sostenible y respetuoso con el medio ambiente

Para hablar de este tema he de matizar que cuando hablo de viajar en bicicleta me refiero a bicicletas NO eléctricas.

La bicicleta es el transporte más limpio que existe después de caminar. No consume combustibles, no hace ruido, tiene una vida muy larga y además te mantiene en forma.

La bicicleta eléctrica consume electricidad, no es sostenible al usar unas baterías de litio que hay que cambiar y reciclar cada cierto tiempo. Tampoco tiene una vida larga y además no te ponen en forma.

Si te interesa el tema, puedes leer sobre las mejores maneras de tener cuidado ambiental y viajar responsablemente y los 10 hábitos de los viajeros sustentables.

La bicicleta carga con el equipaje

Una de las grandes ventajas de viajar en bicicleta es que no has de cargar tu equipaje en la espalda. Lo cual permite que tu cuerpo vaya suelto y ligero y que además puedas llevar más cosas e incluso más agua y comida, que por ejemplo en una mochila.

Eso nos permite viajar con más autonomía, más comodidades y gastar menos dinero.

Viajar en bicicleta mejora tu estado físico y mental

Esto es indiscutible; viajar en bicicleta físicamente te pone como un toro. Una vez superas ese tiempo de acondicionamiento que el cuerpo necesita, sentirás que te cansas menos, que tu corazón se pone fuerte, que pierdes grasa y que aumenta tu fuerza y tono muscular.

A nivel mental te garantizo que pedalear y desplazarte con el simple y circular movimiento de tus piernas, es como una meditación. La sensación de amplitud, libertad e independencia te despejan la mente y los pensamientos negativos desparecen de tu cabeza.

La bicicleta es el mejor pasaporte 


Haciendo amigos con mi bicicleta en una parada del Camino de Santiago

Lo dice Heinz Stücke, el alemán que ha viajado por el mundo en bicicleta durante 51 años: "La bicicleta es mi mejor pasaporte".

No puedo estar más de acuerdo con él. La bicicleta es como un objeto mágico. No importa el lugar en el que estés; que si llegas hasta ahí en bicicleta es muy probable que alguien se acerque a preguntarte de dónde vienes

Todo empieza con esa frase "¿De dónde vienes?", después "¿estás cansado?". Después si quieres agua o comida y en muchas ocasiones acabas alojado en su casa. A esa persona le importa un pimiento tu nacionalidad, solo quiere saber cómo demonios has llegado hasta ahí en bicicleta y por qué no usas una moto.

Nos movemos a una velocidad humana

Nuestra velocidad de crucero dependerá de aspectos como el tiempo meteorológico, el terreno, la orografía o el peso que llevemos, pero te darás cuenta de que la velocidad media rara vez supera los 12 o 15km/h.  

Este ritmo tranquilo y el hecho de ir expuestos al exterior son la combinación perfecta para conectar sin prisa con las personas que encontramos en el camino. Propicia la parada a conversar, que en muchas ocasiones lleva a tomar un té o un café con la gente local que quiere saber más de nosotros.

También te puede interesar: Qué es y cómo lograr el "slow traveling".

Desventajas de viajar en bicicleta

A continuación te explicaré aquellos aspectos menos amables que hay que tener en cuenta a la hora de viajar en bicicleta.

Pero estás de suerte, porque como todo en la vida, hay soluciones para sobrellevar estos inconvenientes. Como dice el dicho: "a grandes problemas, grandes soluciones". 


Arreglando mi bicicleta

No viajamos solos/as: somos dos

Aunque pienses que viajas solo o sola, debes tener en cuenta que no es así; la bicicleta es nuestra compañera, y por tanto hay que cuidar de ella. Como dice un amigo también nómada y ciclo-viajero: "Cuida de tu bicicleta y ella cuidará de ti".

Eso significa que debemos estar preparados para solucionar cualquier imprevisto mecánico que pueda surgir. Además de realizar las labores de mantenimiento correspondientes para que la bicicleta ruede como un reloj suizo.

¿Cómo amortiguamos esta desventaja?

Mi consejo es que conozcas bien tu bicicleta, sobre todo si vas realizar un viaje largo. No es necesario tener unos conocimientos avanzados de mecánica, pero sí ayuda mucho saber realizar tareas como:

  • Reparar un pinchazo y reemplazar la cámara del neumático. Esta es la avería más común y que más veces se repite en un viaje largo, y también la más fácil de reparar. Para tu primer viaje en bicicleta, no necesitas saber mucho más.
  • Cambiar las pastillas de freno: Debido al desgaste, las pastillas de freno son algo que hay que cambiar a menudo y que tienen mucho que ver con tu seguridad. Comprueba qué tipo de pastillas usa tu bicicleta y aprende a instalar unas nuevas.
  • Realizar el mantenimiento de la transmisión: La transmisión son esos componentes implicados en el empuje de la bicicleta, como son: cadena, platos y piñones. Es aconsejable limpiar y engrasar la transmisión a menudo para que el desgaste sea menor y evitar averías más graves.

Seguro que conoces a algún amigo o amiga ciclista que sabe de estos temas y que te pueda asesorar. En Internet existen muchos tutoriales y vídeos sobre cómo realizar estas tareas básicas. Sea de la manera que sea, lo más importante es que lo practiques por tu cuenta. Es la mejor manera de aprender.

¿Se puede viajar en bicicleta sin saber de todo esto?

La respuesta es sí, se puede. Seguramente aparecerá alguien que te eche una mano, o encontrarás una tienda de bicicletas donde te puedan atender. Pero por experiencia te digo que manejar estas tareas básicas te permite viajar más tranquilo/a y ser más independiente

Bicicleta y avión NO son la mejor combinación


Vista de montañas nevadas a través de la ventanilla del avión

Una desventaja en comparación a viajar como mochilero/a o turista es que viajar en avión con nuestra bicicleta conlleva aplicar una logística especial y generalmente un gasto económico extra.

Es necesario empaquetar la bicicleta en una caja de cartón específica para bicicletas y facturarla como equipaje especial. Algunas compañías aéreas venden cajas para bicicletas, pero casi siempre acabamos consiguiéndola en una tienda de bicicletas.

No es complicado, pero sí hay que invertir un tiempo si queremos que nuestra compañera de viaje llegue sana y salva al lugar de destino.

La bicicleta es una máquina que hay que adaptar a nosotros

Así como caminar es algo natural en el ser humano, la bicicleta es una máquina. Y como máquina debemos ajustarla a nuestra fisionomía y no al revés.

Pocos son los que se pueden permitir una bicicleta diseñada a medida de la fisionomía exacta de la persona. Por tanto hemos de conseguir ajustarla lo mejor posible a nuestro cuerpo para no sufrir lesiones, sobre todo en rodillas y espalda.

No voy a entrar en detalle sobre cómo ajustar perfectamente tu bicicleta porque eso daría para un artículo entero, pero sí indicarte los puntos más importantes a revisar a la hora de elegir o adaptar tu bicicleta:

1. La talla de la bicicleta.

Hay varias maneras de saber si una bicicleta es de tu talla. Depende también del modelo y tipo de bicicleta. Lo mejor es que te asesoren en tu tienda de bicicletas de confianza.

Si la bicicleta es de tu talla podrás adaptarla perfectamente cambiando o ajustando algunos de los componentes. Si no es de tu talla tu posición sobre la bicicleta será forzada y acabarás con dolores en espalda o rodillas.

2. La altura y posición del sillín.

Si la bicicleta es de tu talla, ajustar la altura del sillín está chupado. Hay varias técnicas para ajustar correctamente el sillín. Una primera aproximación es conseguir que la pierna quede ligeramente flexionada cuando llegue al punto más bajo de la pedalada.

Otro consejo: No inicies tu primer viaje en bicicleta con un sillín nuevo. Asegúrate de que el sillín es cómodo y úsalo durante al menos un mes antes. Recuerda que vas a pasar mucho rato ahí encima y eso también que entrenarlo un poco.

3. Posición del manillar

La altura y distancia del manillar también han de estar ajustadas a la longitud de tus brazos, de manera que la espalda quede recta.

Ajustar la bicicleta al primer intento no es fácil. El mejor método es ajustar y probar, ajustar y probar, hasta que  te encuentres cómodo/a y pedalear sea como respirar.

Exposición al tráfico a motor en carreteras


Andando en bicicleta por el costado de una angosta carretera

Por lo que he podido escuchar, el mayor miedo de muchas personas que no han viajado en bicicleta es el miedo al trafico a motor en carretera.

Particularmente he de admitir que el miedo más grande que he sentido durante este tiempo de viaje ha sido provocado por algunos conductores en carretera que no respetaron la distancia de seguridad (en muchos países no tienen ni idea de qué es eso). Afortunadamente han sido pocos sustos.

Como ya te comenté, siempre hay maneras de amortiguar las desventajas. En el apartado de Seguridad te hablaré de cómo solucionar este problema.

¿Cómo saber si viajar en bicicleta es lo mío?

Todo lo que te he contado hasta ahora suena muy bonito, pero tengo que reconocer que viajar en bicicleta no es para todo el mundo.

Lo sé porque hay muchas personas que me han preguntado sobre esta manera de viajar y muchas han respondido  con un: "¡ufff, eso no es para mí!"

Yo no soy quién para certificar si viajar en bicicleta es para ti o no, pero sí te garantizo que nunca lo sabrás si no lo pruebas. Entre otras cosas porque cada uno lo puede hacer a su manera y al ritmo que quiera, no hay reglas, tú lo decides todo.

Voy a darte algunas pistas orientativas, pero recuerda que esta es solo mi opinión.

Viajar en bicicleta puede ser una buena opción para ti, si:

  1. Has viajado como mochilero y quieres viajar un poco más rápido y sin dolores de espalda.
  2. Utilizas la bicicleta casi a diario para desplazarte.
  3. Quieres viajar y a la vez estar en buena forma física.
  4. Te gusta viajar con comodidad pero no te llega el presupuesto para alojamientos caros.
  5. Eres un apasionado de la aventura, el deporte y las experiencias nuevas.
  6. Te han regalado una bicicleta y no sabes qué hacer con ella.
  7. Piensas que la bicicleta es el mejor invento del mundo.

Es probable que NO te atraiga la idea de viajar en bicicleta, si:

  1. Piensas que la bicicleta es cosa de mediocres y personas sin recursos.
  2. Prefieres viajar a todo lujo y hospedarte en hoteles y apartamentos caros.
  3. No te gusta practicar deporte y mucho menos vivir aventuras.
  4. Cumples las tres anteriores.

Conclusión final:

¡Olvídate de todo lo anterior! 

No sabrás si te gusta viajar en bicicleta hasta que lo pruebes. ¡PRUÉBALO Y CUÉNTALO!

¿Qué bicicleta uso para viajar?


Mi bicicleta con sus alforjas

La respuesta es fácil: utiliza la bicicleta que tengas. Si tu bicicleta está en buenas condiciones es la mejor bicicleta del mundo para emprender tu primer viaje. Ella te conoce a ti y tú a ella.

Quizá hayas de cambiar o elevar un poco el manillar para ir más cómodo/a, o tal vez necesites instalar un portaequipajes. Acude a tu tienda de bicicletas de confianza y pregunta "Quiero viajar con esta bicicleta, ¿Qué necesito?". Ellos te asesorarán.

En caso de que no tengas bicicleta, tendrás que conseguir una. Sea cual sea el tipo, asegúrate de escoger bien la talla. Insisto, ya lo mencioné antes: si la bicicleta es de tu talla podrás adaptarla a ti sin problemas, en caso contrario, perderás dinero y lo peor de todo, tu salud.

Aunque existen gran variedad de tipos de bicicleta para viajar, lo resumiría en estas tres categorías:

  • Bicicleta de ruta: Pensada para viajar por carreteras, pistas de tierra, caminos de grava.
  • Bicicleta de montaña: Para los que gustan de viajar por rutas exigentes de montaña, senderos y caminos.
  • Híbrida: Es una mezcla de las dos anteriores. Este tipo de bicicleta es el que uso yo desde mis inicios. Una bicicleta todo terreno.

De todas maneras, no te compliques, esto es solo para que vayas perfilando poco a poco tus preferencias viajeras. Para tu primer viaje lo más importante es que te sientas cómodo y seguro encima de tu bicicleta, independientemente del modelo.

¿Qué material llevo para viajar en bicicleta?


Acampando en la naturaleza

En bicicleta puedes llevar montones de cosas, pero ojo, no te emociones o después te acordarás de mí en las subidas.

Lo más importante de tu equipaje estará condicionado por los siguientes factores:

  • La duración de tu viaje: No es lo mismo una salida de fin de semana que una vuelta al mundo.
  • La comodidad con que deseas viajar: más comodidad = más cosas = más peso.
  • El clima de los países por dónde piensas viajar: más frío = más equipaje.
  • Tu filosofía viajera: Por ejemplo, si prefieres dormir en albergues o pensiones, entonces seguramente te sobra la tienda, la cocina y si me apuras, el saco. Si tu viaje es más austero, llevar tienda, saco y cocina te ahorrarán mucho dinero. Define tu filosofía de viaje y sabrás lo que necesitas.

Sea cual sea tu filosofía de viaje y atendiendo a los factores que te he comentado, basta con tener presente lo que cualquier ser humano necesita para vivir: un techo (hogar), una cama (para descansar) y un fuego (para cocinar).

Eso en términos ciclo-viajeros se traduce en:

  • Tienda de campaña (techo)
  • Colchoneta y saco de dormir (cama)
  • Hornillo y accesorios para cocinar (fuego)

Según las características de nuestro viaje, sea a pie o en bicicleta, estos tres pilares los deberemos gestionar cada día de una manera o de otra; ya que cada día necesitaremos un techo, una cama y un plato de comida.

El resto del equipaje es muy personal. Te recomiendo que cuando hagas la lista tengas en cuenta el peso de cada cosa. Yo lo dividí todo en estas categorías:

  • Ropa: ropa para pedalear, ropa de descanso, ropa de lluvia, calzado para pedalear, calzado de descanso, gorro.
  • Bicicleta y complementos: cámaras de recambio, kit anti-pinchazos, bomba de aire, multi-herramientas, casco, botellines para el agua, cinta americana, bridas,...
  • Electrónica: Teléfono móvil, cámara de fotos, cargadores, discos duros, GPS, panel solar, dron, reproductor de música, frontal de luz, ordenador portátil, etc...
  • Neceser y botiquín: Cepillo de dientes, toalla, jabón biodegradable, tiritas, iodo, venda, manta térmica, crema solar, crema para las rozaduras...
  • Documentación: pasaporte, visados, dinero, carnet de conducir, póliza del seguro, carnet de vacunación,...

¿Cómo llevo el equipaje en la bicicleta?

Actualmente se podría decir que se han establecido dos maneras de llevar el equipaje en la bicicleta:

1. Bikepacking

El bikepacking consiste en colocar el equipaje en bolsas especiales que se adaptan mediante correas a cualquier parte de la bicicleta. Este sistema es perfecto si:

  • Te van las aventuras cortas y extremas.
  • Quieres viajar ligero y compacto.
  • Te gusta viajar por rutas difíciles de montaña.

Bicicleta con equipaje en bolsas especiales

2. Equipaje con alforjas

Los primeros viajeros/as en bicicleta de la historia usaban este sistema, y es en general el más utilizado hoy en día.

Las alforjas llevan unos ganchos que nos permite colgarlas de la parrilla trasera o delantera, o de ambas.

Las hay de diferentes tamaños y colores, pero lo más importante es que sean robustas e impermeables para que el equipaje esté a salvo de la lluvia. Conozco a viajeros/as que se han fabricado sus propias alforjas con bidones de plástico (popularmente conocidas como "bidorjas"). Creatividad al poder.

Este sistema de alforjas es ideal para:

  • Viajes de larga duración sin fecha de vuelta.
  • Los que gustan de viajar con comodidad sin importar demasiado el peso.

No hay una regla escrita. Se pueden combinar las dos maneras de llevar el equipaje. Yo mismo comencé como "alforjero" y ahora llevo complementos de "bikepacker". 

A la hora de llenar las alforjas hazlo de manera que el peso esté equilibrado para que la bicicleta no vaya descompensada.


Mi bicicleta frente a un volcán

Seguridad cuando viajas en la bicicleta

Cuando viajamos en bicicleta estamos totalmente expuestos al exterior. No tenemos ventanas ni puertas, nada nos protege de un posible impacto o de las inclemencias del tiempo. 

Por otro lado, desde la bicicleta tenemos mucha más visibilidadmayor capacidad de reacción ante cualquier imprevisto.

Si a estos dos puntos a favor le añadimos algunas medidas de prevención, nuestra seguridad está garantizada:

He aquí los aspectos más relevantes que he considerado dignos de mención.

 1. Hacernos visibles

Esta medida es aplicable si estás circulando por una carretera concurrida. Si vas por caminos o pistas de montaña solo nos sirve para llamar la atención de pastores y animales.

  • Utiliza un chaleco reflectante para hacerte más visible.
  • También puedes colocar una banda reflectante en la parrilla trasera.
  • Usa luz trasera y delantera si vas a atravesar un túnel o si no tienes chaleco.
  • En zonas urbanas señaliza con el brazo cualquier maniobra que vayas a realizar.

2. El espejito mágico

Espejito, espejito mágico, ¿viene por detrás algún loco al volante?

El espejo retrovisor debería ser obligatorio. Es un salva-vidas contrastado. Podemos comprobar si viene algún vehículo por detrás que no nos inspira confianza, apartarnos y dejar que pase.

Los más peligrosos suelen ser camiones, furgonetas o autobuses grandes, sobre todo cuando el espacio para ciclistas es limitado.

3. El casco

En algunos países como España o Australia es obligatorio llevar casco y está penalizado con una multa generosa. Fuera de estos países puedes llevarlo o no.

En mi opinión es algo personal y que debería ser totalmente opcional. Su misión es proteger tu cabeza en caso de sufrir un impacto, pero no te previene del peligro.

4. Chequea y escucha a tu bicicleta

Ya te hablé de la importancia de mantener a punto nuestra bicicleta. Pero si a algo hay que prestarle atención es a los frenos. Con el peso que soporta la bicicleta, si los frenos no funcionan correctamente nuestra seguridad encima de la bicicleta corre peligro.

Escucha a tu bicicleta. Si detectas algún ruido extraño, detente y comprueba de dónde viene. Puede que no sea nada, o que sea algo serio que pueda provocarte un accidente.

5. Escucha tu cuerpo

Si el mantenimiento de la bicicleta es importante, el de nuestro cuerpo lo es mucho más.

Escucha tu cuerpo y presta atención a cualquier dolor o malestar que se manifieste. Si sentimos alguna pequeña molestia es mejor parar y descansar que dejarlo pasar y que acabe en algo más grave.

En mi viaje he tenido algunas sobrecargas musculares importantes que se solucionaron fácilmente, parando unos días a descansar o con jornadas de pedaleo más tranquilas.

6. Evita pedalear bajo la lluvia

Si es posible, evita pedalear en carretera si está lloviendo, porque cuando llueve:

  • Se reduce la visibilidad y es fácil que cualquier conductor despistado te arroye sin querer.
  • Los frenos de zapata no funcionan sobre superficies mojadas.
  • Cuida en las bajadas; con el asfalto mojado es fácil patinar y besar el suelo.

Lo mejor es buscar un refugio donde cobijarse y esperar a que pase el temporal.

Ya lo tengo todo para viajar en bicicleta, ¿Por dónde empiezo?


Trazando la ruta en un mapa

¡Genial! Ya te has decidido. Tienes la bicicleta, el equipaje, tu tiempo y tus ganas de viajar al máximo nivel. Ahora te asaltan preguntas como: ¿a dónde voy? ¿por dónde empiezo a viajar?

Hagámoslo fácil la primera vez. Para correr una maratón, primero hay que correr por el parque. Yo me quitaría la idea de empezar a viajar por Kentucky (USA), a no ser que vivas allí, claro.

Lo que suelo recomendar si es nuestra primera vez, es comenzar por alguna región que conozcas bien. Depende de donde vivas, quizá hasta puedas salir pedaleando desde tu casa. 

Planifica una ruta no muy exigente de cuatro días o una semana y ves probando todo: un día acampada libre, otro día camping, otro día albergue... Sobre todo disfruta del camino y no te marques jornadas muy largas de pedaleo.

Poco a poco irás adquiriendo confianza y sintiendo la libertad que te da viajar en bicicleta.

Si te gusta la experiencia enseguida estarás planificando otra salida más larga, y más adelante otra ruta por otro país diferente.

Viajar en bicicleta engancha. La libertad que nos da, el ritmo viajero, la conexión con el entorno y la gente del camino.

Si continúas viajando en bicicleta, cada vez:

  • Mejorarás más tu forma física.
  • Te atreverás con jornadas más largas.
  • Descubrirás lo que te sobra y lo que echas de menos en tu equipaje.
  • Irás definiendo tu filosofía de viaje.
  • Disfrutarás mucho más de esta manera de viajar

Igual el dicho: "el comer y el andar, todo es empezar" Pruébalo, disfruta, aprende y quién sabe, quizá nos encontremos algún día en el camino.

Cicloturismo y voluntariado

Mi experiencia con el voluntariado

Antes de conocer  la plataforma Worldpackers, mis voluntariados durante el viaje habían sido totalmente improvisados.

Primero fue en un voluntariando en un hostel de Plovdiv, en Bulgaria, en el que tuve que quedarme una semana más para recibir una documentación desde España. Hablé con el responsable y durante esa semana trabajé de voluntario en tareas de recepción, limpieza y cocina.


Con mi bicicleta en el patio del hostel de Bulgaria

Más adelante conocí Worldpackers en Estambul, gracias a una chica que trabajaba de voluntaria en la recepción del hostel en el que me alojaba. Ella me habló de Worldpackers y sus planes de seguir conociendo el mundo de voluntariado en voluntariado.

Me gustó la filosofía de los intercambios de trabajo de Worldpackers, me registré y ahora he tenido la oportunidad de estrenarme como voluntario en Fuerteventura (España).

A continuación te explico lo que he aprendido sobre la combinación: Worldpackers y viajar en bicicleta.

Cómo gestionar un voluntariado con Worldpackers

A la hora de buscar y confirmar nuestra participación en un proyecto de Worldpackers hay que remarcar que:

  • Cuando viajas en bicicleta los tiempos y las distancias son difíciles de calcular: Lo que puede suceder, y a mí me ha pasado, es que avises al anfitrión de que llegarás tal día y después surjan imprevistos que retrasen tu arribada. Porque en bicicleta es fácil que ocurran cosas durante el camino. Por tanto, es importante estar en contacto con el anfitrión para comunicarle cualquier imprevisto.
  • Una ventaja de viajar en bicicleta y hacer voluntariados es que una vez en el lugar, la bicicleta te da autonomía total. No dependes de autobuses o de alguien que te lleve a los sitios. En bicicleta puedes recorrer los alrededores y hacer excursiones por tu cuenta para conocer bien el entorno.

  • Ya que vamos a estar un tiempo varados, es una buena ocasión para revisar a fondo nuestra bicicleta. Quizá necesitemos pedir alguna pieza o acudir al taller más cercano.

¿Estás preparado para viajar en bicicleta?

Si has llegado hasta aquí casi seguro que te están entrando ganas de probar esta manera de viajar. Espero que te sea de ayuda lo que explico en esta guía base para viajar en bicicleta.

Hay mucha más información que podría compartir contigo. Como por ejemplo, aspectos del material, como la tienda de campaña, la cocina, la cama,...o sobre cómo planificar las rutas, etc, etc... pero eso escapa un poco al objetivo principal de esta guía práctica.

Si quieres leer y saber más sobre mi viaje por el mundo en bicicleta, puedes hacerlo a través de mi blog en biciruling.com

Y si quieres saber más sobre guías y consejos de viajeros para viajeros, visita el blog de la comunidad Worldpackers y accede a un montón de artículos interesantes.

Deseo enormemente que disfrutes de tu primera experiencia ciclo-viajera y que ojalá nos encontremos en el camino.

Un abrazo enorme.

Raül



Leave your comment here

Write here your questions and greetings to the author




More about this topic