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Qué hacer en Salta: los imperdibles de la provincia

En este artículo sobre qué hacer en Salta conoceremos los principales destinos de la provincia, desde la capital hasta lejanos rincones de la puna.

10min

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Inmensos salares, volcanes sagrados, selva de montaña, ruinas preincaicas, pequeños pueblos a miles de metros de altura, guanacos y vicuñas que pastan entre cardones; estos son los paisajes que te rodearán cuando viajes por la provincia de Salta, siempre en compañía de una de las gastronomías más apreciadas de Argentina.

La Ciudad de Salta es la introducción perfecta para comenzar el recorrido. Después de unos días conociendo la pintoresca capital, nos adentraremos en el maravilloso patrimonio cultural y natural de la provincia. Mis lugares preferidos te los recomiendo en esta guía de qué hacer en Salta, pero en viaje seguramente encontrarás los tuyos propios.

Viaja a Salta haciendo un voluntariado

Si no tenés apuros y querés pasar un tiempo recorriendo la provincia, te recomiendo que veas todas las oportunidades de voluntariados en Salta. Esto te dará la posibilidad de conocer en profundidad este lugar tan especial de Argentina, a la vez que te rodeas de viajeros de todo el mundo y aprendes nuevas habilidades. Además de todo eso, estarás ahorrando en alojamiento.

Ser parte del staff de un hostel con visión orgánica en Salta capital o pasar un tiempo en una casa de huéspedes de Iruya son algunas de las posibilidades.

Si querés saber más sobre los voluntariados de Worldpackers, podés leer: 

Qué hacer en Salta: conociendo Salta capital y alrededores

Después de haber recorrido muchas capitales provinciales de Argentina, puedo decir que Salta es una de las más lindas. Con el Cerro San Bernardo siempre a la vista, gran cantidad de lugares para conocer en los alrededores y muchas peñas donde probar la excelente comida típica, es una ciudad para disfrutar algunos días al llegar.

La Plaza 9 de Julio es el centro histórico y político de Salta; acá se encuentra el Cabildo mejor preservado de toda Argentina, que fuera casa de gobierno hasta 1888 y actualmente el Museo Histórico del Norte. Los fines de semana seguramente te encuentres con parejas bailando folclore frente a este.

En esta zona está uno de los museos más importantes del país, el Museo de Arqueología de Alta Montaña. Si bien la colección no es muy extensa, preserva unas piezas de enorme importancia: tres cuerpos momificados conocidos como Los niños de Llullaillaco, los cuales fueron encontrados en el volcán de mismo nombre a más de 6000 metros de altura, lo que permitió que se conservaran en perfecto estado pasados los 500 años de su sacrificio. De seis, siete y quince años, fueron parte de un ritual que realizaban los incas entregando el cuerpo de niños como ofrenda a los dioses. Además de las momias -que se exhiben de una a la vez- también se muestran las ofrendas que las acompañaban.

Subir al Cerro San Bernardo es un paseo clásico en Salta capital. Hay dos maneras de llegar hasta la cima: en teleférico o caminando por aproximadamente una hora los poco más de mil escalones. En la base del cerro hay un parque con un gran monumento a Güemes, el máximo prócer salteño. Es un lugar clásico entre los locales para hacer picnics.

Como dije, en Salta hay muchas peñas donde probar la comida típica. Las peñas son restaurantes tradicionales donde grupos de amigos se juntan a guitarrear entre vino y empanadas. Algunas tienen shows programados y en otras es pura improvisación. Quizás la más clásica de todas es La Casona, donde se come muy bien y a buen precio. No dejes de probar las empanadas de queso, la humita (preparación a base de choclo envuelta en chala) y los tamales (salteado de carne y verduras cubierto por harina de maíz y envuelto en chala).



Alrededores de Salta capital

Desde Salta capital hay varios lugares cercanos que se pueden visitar. La opción número uno es San Lorenzo, zona donde comienza la yunga (selva de montaña) a solo 14 kilómetros de la ciudad y a donde podés llegar en colectivo urbano. Este lugar es muy concurrido los fines de semana para pasar el día junto al río, pero personalmente lo que más me gustó no fue esto sino las caminatas a la cima del cerro. Hay varios circuitos que te llevan hasta lo alto, desde donde hay unas vistas espectaculares al verde paisaje y a la ciudad de Salta. Preguntá en el centro de informes turísticos de San Lorenzo por los senderos.

Otro lugar al que podés llegar en colectivo desde Salta capital es La Caldera, un pueblo de montaña famoso por el cercano Dique Campo Alegre, ubicado a 5 kilómetros. El otro exponente de La Caldera es el Cristo penitente, estatua de 22 metros en la cima de un pequeño cerro. Imaginate al Cristo Redentor de Río, pero medio despintado y de brazos cruzados como si tuviera frío.

Ya más lejos, pero que también puede ser una excursión por el día, está el Dique Cabra Corral, a 75 kilómetros. Desde los que van simplemente para tomar mate relajados junto al embalse, hasta los que buscan la adrenalina del bungee jumping, es el lugar más elegido por los salteños para disfrutar del fin de semana. Si querés relajarte, mi recomendación es que evites estos días.

Qué hacer en Salta: Subiendo hasta San Antonio de los Cobres y el Tren a las Nubes



A casi 3800 msnm se encuentra San Antonio de los Cobres, uno de los pueblos más altos de Argentina y famoso por ser de donde parte el turístico Tren a las Nubes.

El camino desde Salta hasta este pequeño poblado es uno muy sinuoso y que toma mucha altura, pero totalmente pavimentado y que se puede hacer en transporte público, lo que facilita el acceso. Unos kilómetros pasando mitad de viaje están las Ruinas de Tastil, antigua ciudad pre-incaica que fue abandonada en el Siglo XV. La entrada a este importante sitio arqueológico es muy económica y se puede visitar de forma independiente, aunque también hay guías al llegar por si querés entender mejor lo que estás viendo. No esperes encontrar imponentes construcciones ya que lo que queda son cimientos, pero el entorno y la amplia vista panorámica es lo que hace especial a la experiencia.

Para la gran mayoría de los visitantes, la razón de agregar a San Antonio de los Cobres en su itinerario por Salta es embarcarse en el mundialmente conocido Tren a las Nubes, un recorrido turístico que asciende hasta los 4220 metros de altura en el Viaducto La Polvorilla, siendo la sexta ruta férrea más alta del mundo.

Antiguamente el trayecto en tren comenzaba en la Ciudad de Salta, pero desde 2015 el tramo desde la capital hasta San Antonio de los Cobres se hace en bus y ahí es donde se aborda el tren. Se puede contratar el servicio completo de bus y tren desde Salta capital o ir por tus propios medios hasta San Antonio de los Cobres y comenzar allí.

Si querés ver en su máximo esplendor al fantástico Viaducto La Polvorilla y tener la clásica foto, tendrás que ir por ruta para verlo desde abajo. El viaducto está a 18 kilómetros de San Antonio.

San Antonio de los Cobres se une con los Valles Calchaquíes (Cachi, Cafayate) por medio de la Ruta 40, en un recorrido alucinante que transita uno de los pasos de montaña más altos del mundo: Abra del Acay, de 4895 msnm (eso dice el cartel, pero se calcula que supera los 5000). Las condiciones climáticas son un factor determinante si pensás hacer este recorrido, ya que no está pavimentado y las partes más altas del camino pueden estar congeladas o bloqueadas por la nieve, y varios sectores cortados por deslizamientos de tierra en época de lluvias. Informate bien porque es un sinuoso camino que bordea precipicios por el que circula muy poco tránsito.

Qué hacer en Salta: recorriendo la ruta Salta – Cachi – Cafayate



Dejando la Ciudad de Salta en dirección a Cachi, comienzan las razones que hacen que haya elegido este circuito no solo como uno de las mejores cosas que hacer en Salta, sino también de los mejores lugares para visitar en Argentina: la espectacular Cuesta del obispo se eleva hasta los 3400 metros de altura por un camino tan zigzagueante como escénico, pasando por el Parque Nacional Los Cardones, en donde podés hacer una parada para recorrer alguno de sus senderos. Esta ruta conecta la ciudad con los Valles Calchaquíes.

Cachi

El pequeño pueblo de Cachi está entre montañas de más de 5000 metros de altura, y conserva en los alrededores de la plaza central su estilo colonial, con construcciones pintadas totalmente de blanco para mantener una uniformidad estética.

Muchos turistas con poco tiempo hacen una breve parada en Cachi solo para comer algo antes de seguir hacia Cafayate, pero mi recomendación es que pases al menos una noche por dos motivos: primero, para poder pasear con tranquilidad por este hermoso pueblo y recorrer algo de sus alrededores; y segundo, porque el camino desde Salta hasta Cafayate es muy largo, no tanto en kilómetros sino por las condiciones de la ruta y la cantidad de paradas que vas a querer hacer de camino para sacar fotos. Para mí, haciéndolo a las apuradas te estarás perdiendo de lo mejor, que es justamente el camino.

El siguiente tramo, de Cachi a Cafayate, creo que es el más espectacular, recorriendo La quebrada de las flechas. Son 150 kilómetros por la mítica Ruta 40 (la que une Argentina de sur a norte), casi en su totalidad de ripio. Como dije, es un viaje que parece corto en los planes, pero en el que te podés demorar unas cuatro horas o más. Algo importante a tener en cuenta es que no hay transporte público entre Cachi y Cafayate, por lo que si no tenés tu propio vehículo podés hacer como yo: viajar a dedo.

Cafayate

El centro más grande de los Valles Calchaquíes es famoso por su vino de altura, en especial la variedad torrontés, un vino blanco dulce. Hay muchas bodegas en la que podés hacer una visita con degustación, y también podés probar su famoso helado de vino, según aseguran sus creadores, el primero del mundo.

Saliendo de la ciudad volvemos a encontrarnos con las maravillas naturales. La Quebrada de las conchas te acompañará por gran parte del recorrido hasta Salta, con varias paradas de camino en formaciones naturales como Los castillos, el Mirador tres cruces, El anfiteatro y La garganta del diablo. Esta ruta sí está pavimentada en su totalidad.

Otra opción, en lugar de volver a Salta, es continuar hacia Tucumán, parando en Amaicha del Valle y Tafí del Valle.

Si elegís esa opción, no te pierdas: Qué ver en Tucumán: Guía para viajar al "Jardín de la república". 

Qué hacer en Salta: Iruya, la recompensa del camino



El pueblo de Iruya pasó de ser un pequeño rincón escondido entre las montañas a uno de los destinos turísticos más buscados del norte argentino. ¿La razón? Desviándose de la famosa ruta de la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy, algunos viajeros empezaron a escuchar que fuera del circuito clásico había una joya de pocas casas enclavadas en un paisaje alucinante, y que al no estar en los planes del turismo convencional mantenía las características auténticas que otros pueblos ya estaban perdiendo.

A medida que los viajeros fueron llegando, la voz empezó a expandirse, y así Iruya pasó a estar en boca de todos los que viajan hacia esta parte del país.

Si bien Iruya es una de las mejores cosas que hacer en Salta, ya que está ubicada en esta provincia, la manera más directa de llegar es desde la Quebrada de Humahuaca. De los pueblos turísticos de la Quebrada el más cercano es Humahuaca, desde donde salen buses directos que demoran unas cuatro horas en recorrer los poco más de 70 kilómetros. En cuanto llegás al desvío hacia Iruya dejarás la ruta pavimentada por un camino de tierra que hace el viaje mucho más lento, cruzando un río que en época de crecida hace el trayecto intransitable.

Una vez en Iruya, te recomiendo hacer la caminata hasta el pueblo de San Isidro, en la que demorarás unas 3 horas. Durante la temporada de lluvias (mediados de diciembre a mayo) no es recomendable hacer este recorrido ya que se vuelve peligroso. Muchos regresan el mismo día a Iruya, pero mi recomendación es que pases una noche en San Isidro para disfrutar de su tranquilidad, todavía más marcada cuando los visitantes que vienen a pasar el día dejan el pueblo.

Qué hacer en Salta: Tolar Grande, el rincón inexplorado



Si lo que estás buscando son rincones alejados a los que pocos llegan, la experiencia de conocer Tolar Grande seguramente va a satisfacer tus ganas de aventura.

Para poder recorrer esta zona de la puna es necesario un vehículo 4x4 y conocimientos del terreno, por lo que hacerlo en un tour es indispensable para la mayoría. Los recorridos son de 3 días/2 noches partiendo desde Salta y cruzando pasos de más de 4500 metros de altura, visitando pequeñas aldeas y salares hasta llegar al pueblo de Tolar Grande, punto de acceso a las maravillas naturales cercanas.

Entre los lugares más destacados que se visitan en este viaje, están:

Ojos de Mar: pequeñas lagunas de colores en medio del Salar de Tolar Grande, área que protege ecosistemas de estromatolitos, los seres vivos más antiguos del planeta.

El Arenal: enormes dunas de arena desde donde se tiene unas vistas maravillosas a los Siete volcanes de los Andes, entre los que están el Arizaro y el famoso Llullaillaco (en donde se encontraron a los cuerpos momificados).

Cono de Arita: recorriendo el Salar de Arizaro -tercero más grande del mundo- se llega a este perfecto cono que parece ser un volcán, pero que en realidad está formado por sal.

La dificultad de acceso y el costo de las excursiones hace que, a pesar de ser sin dudas unas de las mejores cosas que hacer en Salta, Tolar Grande sea un lugar poco visitado por el turismo, pero quienes llegan hasta este rincón coinciden en que es una de las maravillas del norte argentino.



Muchos turistas que llegan a Salta solo hacen una corta parada en la capital antes de seguir viaje hacia la Quebrada de Humahuaca en Jujuy, pero como vimos, hay muchas cosas que hacer en Salta para los que nos tomamos el tiempo de conocerla.

Para seguir planeando tu viaje por Argentina, te interesará leer:



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