Mi primer voluntariado: dificultades, aprendizajes y una nueva familia

Gracias a mi primer voluntariado con Worldpackers viví experiencias increíbles que nunca cambiaría. Tanto las positivas como las negativas me dejaron un aprendizaje que jamás olvidaré.


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Matias

Mi nombre es Matias Farji, tengo 18 años, nací en Buenos Aires, Argentina. Siempre desee ser ...

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Oct 15, 2018

mi primer voluntariado

Luego de conocer worldpackers por recomendaciones en un hostal, decidí inscribirme y empezar mi viaje realizando mi primer voluntariado. Tenía grandes esperanzas de realizar uno en Italia, pero me sorprendieron muchas respuestas negativas al aplicar (y no por la aplicación en sí, si no por mi propia ingenuidad de haber iniciado el viaje en invierno, una época más barata pero con pocas posibilidades de conseguir voluntariado). Así que decidí aplicar en España, y un día después de enviadas las solicitudes, ya tenía respuesta de quien sería mi primer anfitrión en Vigo. Aclaramos todo y acordó recibirme en la estación de tren.

Al día siguiente parto. No llevaba mucho dinero, pero gracias a un Eurail Pass pude viajar desde Italia hasta el extremo de España (en la frontera con Portugal). Intenté buscar opciones en avión o en bus, pero la más económica (60 dólares) fue viajar en tren y luego en un barco durante 19 horas. Debí pasar una noche en Barcelona y luego tomar cinco trenes hasta llegar a mi destino, donde mi anfitrión (Francisco) me estaba esperando.

Luego de recibirme me llevó hasta su casa, me invitó a cenar y me indicó que mi trabajo iniciaba al día siguiente a las 9:00 AM. El voluntariado incluía alojamiento, desayuno y almuerzo, pero como estaba tan escaso de dinero, le ofrecí trabajo extra para también obtener la cena.

Mi primer voluntariado : dificultades y aprendizajes

El primer día inicio mis labores. Debía ayudar en la reconstrucción de un edificio que convertirían en hostal. Debía despintar, lijar las puertas y colocarlas. Durante el proceso de aplicación estaba marcado que serían 4 horas de trabajo diario, sin embargo, al final del primer día me di cuenta que estaba trabajando 8 horas.

Francisco, el dueño, me había dado ropa para trabajar y no ensuciarme la mía, punto extra, por lo general te proveen ropa para trabajo. El segundo y tercer día, mantenemos las horas de trabajo y yo quería recorrer y conocer y no tenía posibilidad. Al llegar el cuarto día, recibimos a otra voluntaria de Argentina quien llevaba más de un año viajando y estaba más acostumbrada a este tipo de situaciones. Con ella “le bajamos un cambio” al trabajo y de vez en cuando hacíamos una pausa para tomar unos mates.

Una semana después de mi llegada, le aviso a Francisco que había conseguido otro voluntariado en un bar en León y que deseaba partir. “¡No hay problema! “, me dijo. 

Salí un domingo temprano y llegué a León donde me esperaba Isra, uno de los dueños. Me acompaña a dejar mi mochila en el hostal y me invita a tomar y a “divertirme”, ya que estaban de fiesta.

Al día siguiente me levanto a las 10:00 AM y me lleva a desayunar a otro pueblo (es increíble como viajan de un pueblo a otro como si fueran barrios). Luego me dan una lista con las tareas que quedaban pendientes y que comenzaron con Tito, (uno de los voluntarios previos a mi).

Ese primer día me dediqué a lavar platos y a organizar lo de la noche anterior. Hice esto durante varios días, pero luego durante el fin de semana, me explicaron cómo servir una caña (una medida de cerveza), cómo encender las chimeneas (algo increíble ya que no había visto una chimenea de leña antes), y a cortar madera con hacha.

Terminando la semana, reciben a otro voluntario de Argentina y Paty e Isra (los dueños) lo reciben con los brazos abiertos. Al día siguiente ellos debían viajar y nos dejan solos a cargo de todo. Durante esos 2 o 3 días nos encargamos de alimentar a los perros, a los pájaros e intentamos realizar algunas de las tareas de la lista, como recoger hojas, levantar un cartel que estaba en la carretera caído por una nevada y limpiar el bar y el albergue.

Llega el Jueves y decidimos tomar el ferrocarril para bajar a la ciudad y conocer el famoso L´Humedo, el barrio más conocido de León. Ahí nos encontramos con Paty e Isra y nos fuimos a tomar algo juntos.


mi primer voluntariado -worldpackers - León, España

Finalmente llega mi último día como voluntario y me invitan a las Cuevas de Valporquero, uno de los lugares que más me gustó de la zona. La noche antes de mi partida nos tomamos unas copas y me brindan algo de comida para el viaje.

Cuánto me gasté durante mi primer voluntariado

En las tres semanas de voluntariado gasté unos 30 euros en gastos personales, y en transporte viajaba con el Eurail Pass. Con respecto al seguro de viajes, me salió por unos 700 euros y es un gasto obligatorio. Gracias a mi primer voluntariado, sigo en contacto con personas maravillosas y viví muchas nuevas experiencias que no las cambiaría por nada.

Si me preguntas a quién le recomendaría esta experiencia, diría que a nadie, simplemente porque el viaje de cada uno es y será único. Sin embargo, a todo aquel que desee conocer el mundo de una manera sencilla, sin lujos y creyendo que es posible viajar con poco dinero, le recomiendo viajar haciendo un voluntariado. Espero con este relato, inspirar a alguien a hacer su propio viaje y a su forma única.

Si deseas vivir tu propia aventura puedes conocer más sobre cómo funciona Worldpackers o leer más experiencias de viajeros que han vivido su propia aventura gracias a miles de voluntariados disponibles en más de 120 países. 


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Matias

Mi nombre es Matias Farji, tengo 18 años, nací en Buenos Aires, Argentina. Siempre desee ser ...

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Oct 15, 2018


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